| 8 min | Jose Carlos Alvárez Jiménez

como es la gestion financiera de tu empresa

"El que no sabe llevar su contabilidad está condenado a ser engañado por su contador." Esta frase, atribuida a James Madison, uno de los más influyentes «Padres fundadores de los Estados Unidos», encabeza este artículo porque creo que resume perfectamente la idea que quiero transmitir.

La educación financiera es, sin duda alguna, una herramienta esencial para cualquier empresario, independientemente del tamaño de su empresa. Esto es algo que comentaba la semana pasada con uno de nuestros clientes durante una de nuestras reuniones quincenales. Y es así, no solo porque estemos en un entorno económico cada vez más competitivo y complejo, sino porque contar con una base sólida de conocimientos financieros es imprescindible para tomar decisiones adecuadas que ayuden a la viabilidad de su negocio.

Uno de los errores más comunes es pensar que la educación financiera es solo para grandes empresas u organizaciones de mayor tamaño. No es así.

Cada empresario, desde el dueño de una pequeña tienda de barrio hasta el CEO de una multinacional, necesita comprender conceptos clave como la gestión del flujo de caja, la planificación fiscal y la rentabilidad. Es más, yo diría que, a menor tamaño de la empresa, mayor necesidad de contar con este conocimiento. Una firma un poco más grande puede contratar a empresas como la nuestra para que les ayuden en el ámbito del control financiero. Sin embargo, quizá un pequeño negocio de barrio no pueda permitírselo, lo cual es una razón más para intentar adquirir esas habilidades.

Un mal control financiero puede llevar a una pérdida de liquidez, a la incapacidad de afrontar imprevistos, o a otras situaciones peores que podrían terminar con el cierre de la empresa. Pero no solo eso: muchas veces, la falta de formación financiera impide que los empresarios aprovechen oportunidades de crecimiento. Sin una visión clara de sus finanzas, es difícil identificar cuándo es el momento adecuado para invertir, expandirse o diversificar y se corre el riesgo de caer en endeudamientos innecesarios o asumir riesgos financieros que podrían haberse evitado con un análisis más riguroso.

Esto por no hablar de la relación con las instituciones financieras. Los bancos valoran, y mucho, a los empresarios que demuestran un conocimiento profundo de las finanzas de su negocio, y esto hace que les sea más fácil obtener financiación y negociar mejores condiciones en préstamos o créditos.

La educación financiera no es un lujo, sino una necesidad para cualquier empresario que quiera asegurar el éxito de su empresa. Si no cuentas con las herramientas necesarias para entender y manejar adecuadamente los recursos económicos de tu empresa, estoy convencido de que sería interesante para ti encontrar a profesionales que te ayuden a optimizarlos.