| 7 min | David Martín
No ha llovido desde que el Instituto de Reformas Sociales publicó en 1909 las Instrucciones a los Inspectores del Trabajo para el régimen y unidad del servicio, hasta el pasado 26 de agosto, cuando el Gobierno aprobó la nueva Estrategia de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para los años 2025-2027. En este periplo, hemos pasado del papel, de la rigidez y de la lentitud en la aplicación de las normas, a la digitalización, al uso de tecnologías disruptivas, a la analítica de datos y a la inteligencia artificial como principales baluartes de esta institución, de los que hace gala esta última estrategia.
Este nuevo plan, estructurado en 17 objetivos —que en esta edición centran el protagonismo en la estabilidad en el empleo, el tiempo de trabajo o las condiciones salariales — no viene solo, ya que incorpora un refuerzo de 554 inspectores y subinspectores. Algo razonable, por otra parte, pues las denuncias y comunicaciones llegadas al buzón de este organismo se han incrementado un 43% entre el año 2021 y el año 2024; lógico, pero aviso a navegantes…
Esto, unido a la también anunciada inversión del Gobierno de 28,5 millones en la “HLF” —que no es una liga de futbol americano, sino la herramienta de lucha contra el fraude de la propia Inspección de Trabajo—, obliga a las empresas a preguntarse en qué nivel de cumplimiento normativo laboral se encuentran. La tecnología, unida a la puesta en marcha de un laboratorio de informática forense especializado en recoger y analizar evidencias digitales, va a permitir examinar a fondo los sistemas informáticos. Además, gracias a algoritmos capaces de cruzar masivamente los datos del Servicio Público de Empleo, de la Tesorería General de la Seguridad Social, de la Agencia Tributaria y, dentro de poco, también de los registros digitales de jornada, más de uno va a empezar a sentir que le tiemblan las “canillas”.
No se asusten, pero pónganse las pilas; y no confíen en la suerte, sino en Addit, que para eso estamos: para asesorar en la vorágine de normativa laboral que nos asola en el día a día y acompañarlos en el cumplimiento de la misma, con el único objetivo de que duerman tranquilos.
Y recuerden: en materia de la Inspección de Trabajo, “no news, good news”. Y me explico: si no se sabe nada de la inspección acometida después de un tiempo, es porque seguramente ustedes hayan superado la misma sin incidencias.
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